Son las 5:48 de la tarde del viernes, mientras escucho de fondo a Nat King Cole, de repente me inspiró para escribir acerca del amor... ¿Qué loco no? Y digo que es loco, porque es muy raro que a mí me entren las ganas de hablar de un tema que me asusta, pero supongo que la música y el clima contribuyeron.
De repente pensé en lo bonito que se siente estar enamorada y querer a alguien con todas tus fuerzas, para ser sincera se me "antojo" enamorarme, si es que puede clasificarse como un antojo jajaja, lo malo de este antojo es que uno no puede acudir a una tienda y pedir un amor, como si de ordenar comida se tratara, no, elegir el amor suele ser un poco más complejo.
Pero ¿Será cierto que el amor esta a la vuelta de la esquina? Que quizás este esperando ahí por mi y que por terca y selectiva no lo he visto, o lo he dejado pasar? O será realmente que todo tiene su momento, que si no ha pasado, vaya que si no ha llegado es porque aún me falta aprender varias cosas, que no estoy lista pues...
En la entrada pasada, escribí acerca de como fue conocer a alguien me que cambio la vida, a alguien que en su momento llegó a cimbrar mi mundo y todo lo que soy, en ese momento estaba lista, sin embargo, fue en aquel momento donde no lo buscaba, no lo pedía, ni siquiera lo imaginaba y pum: pasó! ¿Será que así funcionan las cosas en este universo tan grande y lleno de sorpresas?
Mientras logro descifrar esta y otras preguntas que andan por ahí rondando le cambio de ritmo y con esta canción que les dejo aquí abajito, me inspiro para seguir creyendo que sí, que por ahí anda, que luego va a llegar, que me lo voy a topar en donde menos lo espere, y que el amor va a llenar de nuevo mi vida...
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