Hola de nuevo...
Ya tenía varios días queriendo escribir de nuevo, sobre todo acerca de esto, pero de repente tenía la inspiración, luego se me iba y no volvía, hasta hoy que me sentí con ganas de escribir, como por arte de magia la inspiración hizo su aparición, voy a tratar de escribir, como si estuviera contando la historia que espero me salga del alma.
Esta entrada va para ti...
Dicen los que saben que hace (apenas) 33 años y medio, después de mi llegada a este mundo, te fuiste detrás de mi para asegurarte que no me cambiaran en el hospital, dijiste que desde el primer minuto, lloré y lloré, así quedaría escrito mi destino: sería una chillona.
A partir de ahí estuviste siempre presente en mis mejores y peores momentos, aunque tengo muchas lagunas mentales de mi niñez, recuerdo que cuando no quise comer, me echaste la sopa en la cabeza, me dijiste que nunca podría tatuarme o me correrías de la casa, me decías que no fuera tan empalagosa, pero nunca me negaste tu amor, fui creciendo y me ayudabas con las tareas, me encantaba pasar tiempo en tu casa porque eras la consentidora, la que no me juzgaba, la que me dejaba hacer locuras, tales como poner una casa de campaña en media sala y juntas comernos una pizza mediana completita...Te empezaste a convertir en mi amiga y confidente, nos reíamos tanto y estoy segura que más de una vez te hice desvariar. Contigo me tomé mi primera bebida alcohólica porque me dijiste que, que mejor manera que hacerlo contigo, escribimos tantos recuerdos a lo largo de los años, que no podría enlistarlos todos.
Y entonces te fuiste a emprender un nuevo camino, una nueva vida que deseabas mucho, sabía que me dolería mucho, pero mi edad no me permitía en aquel entonces entender muchas cosas. Cuando te volví a ver me diste uno de los mejores regalos que hasta hoy, aún conservo y aunque es una cosa material, le tengo tanto cariño y lo cuido como un gran tesoro, porque siempre me recordará a ti. Aunque estabas lejos, siempre estábamos "cerca" hablábamos por teléfono, platicábamos vía Internet y siempre que te necesitaba estabas ahí en todos los aspectos, te contaba mis alegrías, mis tristezas, mis dramas, eras en pocas palabras mi confidente.
Entonces los años de tenerte lejos pasaban y pasaban, pero a pesar de la distancia, te convertiste en mi creadora de sueños, hiciste realidad muchos de mis más grandes anhelos y yo te quería tantísimo, me guiabas a hacer muchas cosas, de los aprendizajes que me brindaste es que siempre debía dar lo mejor de mi en todo y actuar con excelencia y si, aunque no lo decías ser una chingona, hoy soy gran parte de lo que soy, gracias a ti...
Fue gracias a ti que pude tomarme un respiro de una de las peores épocas de mi vida, me ayudaste a salir (como siempre) de un bache, gracias a eso, te conocí un poco más, teniendo un poco más de madurez, más de adulto...Te vi llorar por primera vez en mi vida, y no supe como reaccionar, me pudo mucho dejarte, pero mi vida no iba en esa dirección.
Luego muchos años después nació tu hijo, la mera noticia desbordó mi corazón de un amor taaaan grande y puro que sería muy difícil poder describirlo, me denominé automáticamente su tía postiza, ame a ese niño desde el primer instante que supe de su existencia, entendía tus miedos, y con mi optimismo desmedido te decía que todo iba a estar bien y así fue...En la primer oportunidad corrí a conocerlo, abrazarlo y darle todo mi amor, cuando su manita tomo la mía supe que había una conexión que no quería perder nunca, recuerdo habérselo prometido, sí a un bebe de tan solo 4 meses de nacido...
Pasaron un par de años más y de repente una "nube negra" se instaló en nuestra historia, comenzamos a hacernos daño, aún hoy con lagrimas en los ojos, sigo preguntándome como se dio esa transición, como pasamos de amarnos tanto a ser prácticamente unas desconocidas.
Me rompiste el corazón (y creo que yo también a ti), si es que este termino es correcto para nuestro tipo de relación, me dijiste cosas tan hirientes que me costó muchísimo trabajo entender sobre todo la parte de como era posible que de ti, mi héroe, mi creadora de sueños, mi confidente, salieran tantas cosas para hacerme daño, trate lo más que pude el que mi lengua no se soltará, que no dijera de más, pero no pude contenerla por mucho tiempo, entonces hable, hablé y dije de más y te herí porque consideraba que era lo menos que podía hacer para "sanar" el dolor que me estabas causando.
Y entonces todo se rompió, y ya no hubo manera ni de recoger los pedazos, ni mucho menos de pegarlos para tratar de subsanar la situación, no había manera después de tanto daño... Así que te deje ir por mi salud mental, porque de repente te convertiste en alguien que no conocía (quizás también yo), dejaste de ser la persona que admiraba y amaba, para convertirte en una desconocida, en alguien que solo quería hacer daño, traté de entenderte, de saber de donde venía ese coraje, resentimiento o cualquier sentimiento negativo que emanaba de ti, pero no pude y sabía que ya no habría vuelta atrás porque cuando tuvimos la oportunidad de empezar de cero, de sanar, de olvidar todo, me diste con todo tu arsenal y me destrozaste completa, así entendí que ya no se podía resarcir lo que ya no existía, así que acepté que nos volvimos completas extrañas.
Hoy cada que te veo, mi corazón se apachurra poquito y hay días como hoy, que decidí escribirte esto, en que extraño mucho muchísimo lo que fue, lo que fuimos, pero ahora con la "madurez" de un adulto (lo cual apesta terriblemente) se que el pasado ya no vuelve, que el hubiera no existe y que mientras no sanes tu parte, jamás se podrá algo más...
Si leyeras esto, casi podría escucharte decir: una historia más de tu novela y dirías algo como: "Que dramática eres mamacita", yo argumentaría con algo como: pues si ya sabes como soy...
Solo que se que por lo que fue, por lo que fuimos, por lo que siempre representaras para mi a pesar del dolor, de los daños, de todo...Me quedo con lo bonito, con los recuerdos, con lo que no hacía daño y no lastimaba... A ti que hoy estás pero ya no estás...Te llevo siempre ahí en un rinconcito de mi corazón.
Hasta pronto
Angie ♥
Comentarios